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martes, 26 de diciembre de 2017

CURSO SOBRE COMUNIDADES CAMPESINAS EN EL DISTRITO DE TORAYA DE LA PROVINCIA DE AYMARAES


      
     A iniciativa del Director de la Agencia Agraria de Aymaraes, Ingº Arturo Medina Collavino, el día 14 de diciembre último se realizó un CURSO SOBRE COMUNIDADES CAMPESINAS en el distrito de Toraya de la provincia de aymaraes, estuvieron también presentes en el evento la Ingª Marina Guzmán Jiménez y el técnico agropecuario José Antonio Román Chipa, de la Oficina Agraria de Santa Rosa y a cargo de la coordinación con este distrito.   

La facilitación del Curso estuvo a cargo de Ciro Víctor Palomino Dongo, Director (e) de  Comunidades Campesinas de la Dirección Regional Agraria de Apurímac. Dentro del curso se abordaron dos temas:

1.- Difusión de la legislación en materia de Elecciones de las Directivas Comunales correspondientes al periodo 2018 -2019.

2.- La legislación sobre el Territorio Comunal.


ACERCA DEL DISTRITO DE TORAYA:

            El distrito de Toraya, ubicado a 14º 02’ 57” latitud Sur y 73º 17’ 36” longitud Oeste. Tiene una extensión de 173.05 kilómetros cuadrados. Su capital es la Villa de Toraya, situado a 3,146 m.s.n.m.. El distrito tiene una población de 1949 habitantes, proyectada al año 2014.

Imagen satelital de parte del distrito de Toraya

COMUNIDADES CAMPESINAS DEL DISTRITO DE TORAYA:

            Son cuatro las Comunidades Campesinas que existen en el distrito de Toraya, a saber:

  1. La Comunidad Campesina de Canua, reconocida oficialmente mediante Resolución Suprema Nº 0277-TC, del 23 de setiembre de 1968, e inscrita en el Tomo I, Folio Nº 183 de Registro de Personas Jurídicas de la Oficina Registral de Abancay, su fecha 21 de mayo de 1990.
Esta Comunidad tiene en propiedad un territorio comunal de una extensión superficial de  6,454.3750 hectáreas el mismo que se encuentra inscrito en la Ficha Nº 196 de Registro de Predios de la Oficina Registral de Abancay, su fecha 23 de junio de1994.

  1. La Comunidad Campesina de Condebamba Tanta, reconocida oficialmente mediante Resolución Suprema Nº 0363-TC, del 11 de noviembre de 1968, e inscrita en el Tomo I, Folio Nº 185 de Registro de Personas Jurídicas de la Oficina Registral de Abancay, su fecha 21 de mayo de 1990.
Esta Comunidad tiene en propiedad un territorio comunal de una extensión superficial de  2,933.5000 hectáreas el mismo que se encuentra inscrito en la Ficha Nº 016 de Registro de Predios de la Oficina Registral de Abancay, su fecha 17 de junio de 1987.

  1. La Comunidad Campesina de Llinqui, reconocida oficialmente mediante Resolución Suprema Nº 04 del 09 de enero de 1957, e inscrita en el Tomo I, Folio Nº 179 de Registro de Personas Jurídicas de la Oficina Registral de Abancay, su fecha 21 de mayo de 1990.
Esta Comunidad tiene en propiedad un territorio comunal de una extensión superficial de 2,215.3750 hectáreas el mismo que se encuentra inscrito en la Ficha Nº 105 de Registro de Predios de la Oficina Registral de Abancay, su fecha 21 de setiembre de 1987.

  1. La Comunidad Campesinas de Toraya, reconocida oficialmente mediante Resolución Suprema Nº 041-TC del 26 de febrero de 1968, e inscrita en el Tomo I, Folio Nº 181 de Registro de Personas Jurídicas de la Oficina Registral de Abancay, su fecha 21 de mayo de 1990.
Esta Comunidad tiene en propiedad un territorio comunal de una extensión superficial de 9,947.6850 hectáreas el mismo que se encuentra inscrito en la Ficha Nº 195 de Registro de Predios de la Oficina Registral de Abancay, su fecha 23 de junio de 1994.

            Estas cuatro Comunidades Campesinas tiene su origen en la reducción de indios de San Jerónimo de Toraya, lo que quiere decir que sus orígenes se encuentran en los ayllus (grupos familias que controlan un territorio) que ocuparon estas tierras desde tiempos inmemoriales y que fueron reducidas en el mencionado pueblo de San Jerónimo de Toraya en tiempos del virrey Francisco de Toledo en los años 1570 en adelante.

Como consecuencia de este hecho estas comunidades pasaron la secuencia histórica de ser ayllus incaicos, reducción de indios, pueblos de indios en tiempos de la colonia y  Comunidades de Indígenas y Comunidades Campesinas en estos tiempos de la república peruana.


UN POCO DE SU HISTORIA:

En su obra “Topónimos de Apurímac” de Rubén Aucahuasi, se señala al topónimo “Toraya” deriva de thuraatha que según el Diccionario Aymara de Ludovico Bertonio, significa “Afirmar, fortalece algo” y por deducción lo hace significar “fuerte, una fortaleza, un bastión”.

Por nuestra parte no estamos de acuerdo con esta significación, pues sabemos por la “Cuenta del importe de tributos que deven satifacerse por indios tributarios  de los pueblos, aíllos y haciendas y estancias que comprende  los ocho repartimientos de que se compone el partido de aimaraez de la intendencia del Cuzco, según  la nueva matricula principiada el 14 de maio (mayo) de año pasado de 1791”,[i] que el Ayllu de Toraya, junto con los de Soraya Tintay, Chuquinga, Huayllaripa, Sañaica, Capaya, Colcabamba, Lucre, Chacña, Caracara, Circa, Pichirhua, Chalhuaní, Cotarma y Lucuchanga, pertenecieron al Repartimiento de los Quechuas de la provincia de los Aymaraes, siendo esto así mal podría derivar su nombre del aymara.   


Pero en el “Compendio Breve de Discursos varios sobre diferentes materias y noticias geográficas comprendidas a este Obispado del Cuzco que claman remedios espirituales” de Pablo José Oricaín de 1790,  se señala el nombre de “Torayca”, del mismo modo en la descripción que hace José María Blanco del Corregimiento de Aimaraes[ii],  y estos hechos nos hace reflexionar en que podemos encontrar otro significado para esta palabra.

El día 06 de febrero de 1583, don Martín Enríquez de Almansa y Ulloa, sexto Virrey del Perú, formuló un informé al rey de España, donde se adjuntó una: “RELACIÓN DE LOS CORREGIMIENTOS Y OTROS OFFICÍOS QUE SE PROVEEN EN LOS REYNOS E PROVINCIAS DEL PIRU, EN EL DISTRITO E GOBERNACIÓN DEL VISORREY DELLOS”, respecto del Corregimiento del Aymaraes y más propiamente al pueblo de Toraya, refiere:

“Corregimiento de la provincia de Aymaraes.

Este corregimiento tiene mil pesos de salario de la dicha plata pagados de lo aplicado en las tasas para este efeto tiene en su jurisdicion los rrepartimientos y pueblos de yndios siguientes:

(…..)

El rrepartimiento de los quichuas de la corona rreal los tributos para la paga de los lanzas tiene 1313 yndios tributarios y 8150 personas rreducidos en cinco pueblos llamados San Francisco de Cotarma, San Salvador de Tintay, San Pedro de Sonayca. San Gerónimo de Toraya y nuestra señora de los Remedios de Chuquinga.”

            En su informe al Obispo del Cusco, Manuel de Mollinedo y Angulo, para atender su solicitud sobre información detallada de la realidad de cada una de las doctrinas de su Obispado, que fueron recopilados por Horacio Villanueva Urteaga;[iii] el cura de la Doctrina de Soraya, Diego de Torres Vejarano que se ocupaba de las parroquias de Soraya, Capaya, Sañayca y Toraya, sobre esta parroquia el día 28 de setiembre de 1689, informó:

  “El pueblo de Toraia tiene dos hasiendas de plan llebar distantes a una legua, que se nombran Sarani, donde juntamente ay un molino y es de un español llamado Franc.o de Estrada; y Cama, que tambien es de dho español llamado Juan de Rosales: y sinco estancias de los Indios de sembrar mais y trigo q’ se llaman Tanta, Mollocochi, que tien otro molino, Cahlvini, Paico y Uancaraua; y en la punta tiene tres estancias de bacas tambien de los Indios, q’ se nombran Llenque, Chontani y Pachapampailla.”

            Seguidamente informa sobre su población en aquellos tiempos:

El pueblo de Toraia tiene–

Veintiun españoles y mestisos --------------------------- 021
Ocho españoles y mestisas ---------------------------------------------- 008
Ocho niños -----------------------------------------------  008
Sinco niñas ---------------------------------------------    005
Setenta y quatro Indios naturales y forasteros de todas edades 074
Siento y ochenta y ocho Indias de todas edades --------188
Treinta y sinco muchachos ------------------------------- 035
Treinta y siete muchachas ------------------------------- 037
                                                                                     -----                                                                                                                                                                376


Este pueblo de Toraya junto a Capaya, y Sañaica, durante buena parte de la colonia pertenecían a la Cabecera de Curato de Soraya, que fue la capital de todos estos pueblos y como tales estos eran sus Anexos.

    Es importante destacar que fue párroco de esta Doctrina de Soraya el ilustre doctor en Teología Justo Apu Sahuaraura Inca Ramos Tito Atauchi Yaurac de Ariza Tito Condemaita donde fue vicario foráneo y juez eclesiástico por título librado por el ilustrísimo señor doctor don Fray Calisto de Orihuela. En esta doctrina de Soraya construyó tres iglesias donde gastó de su propio peculio más de cinco mil pesos. 

     Este importante prócer de la independencia y vencedor de la Batalla de Ayacucho, a quien en esa doctrina de Soraya el Libertador Simón Bolívar le otorgó una Medalla Cívica y Diploma el 10 de mayo de 1825 por haber asumido la defensa de la patria, también fue diputado por Aymaraes para el Congreso Constituyente de 1825 y fue elegido Oficial de la Legión de Honor el día 15 de agosto de 1938. De él tenemos su obra intitulada: “Recuerdos de la Monarquía Peruana o bosquejo de la historia de los Incas”.

Ya dentro de la República, cuando todavía los pueblos de Toraya, Capaya y Sañaica eran parte del distrito de Soraya, mediante Ley del 30 de Octubre del 1901, estando como Presidente de la República don Eduardo López de Romaña, se trasladó al pueblo de Toraya la capital del distrito de Soraya de la provincia de Aymaraes, pero mediante Ley Nº 2844 del 21 de noviembre de 1918, estando como Presidente de la República don José Pardo, se trasladó nuevamente al pueblo de Soraya la capital de este mismo distrito.

Estos traslados produjeron una fuerte crispación entre los hacendados y propietarios privados de tierras, pero finalmente después de 18 años mediante Ley Nº 8426, del 15 de julio de 1936, se creó el distrito de Toraya, en la provincia de Aymaraes, cuya capital es el pueblo del mismo nombre, el que por esta misma Ley fue elevado a la categoría de Villa y a la de pueblos, los anexos de Canua, Condebamba, Llañupampa y Tanta.

Asimismo se dispuso que el nuevo distrito esté integrado por la Villa de Toraya, con su anexo Challahuino; el pueblo de Canua, con su anexo Llinque; el pueblo de Condebamba, con su anexo Aparay; el pueblo de Llañupampa, con su anexo Sarani; el pueblo de Tanta, con su anexo Ccasaya y el pueblo de Huayquipa. Aclarándose que los límites del nuevo distrito serían los de los pueblos que lo forman.

Más adelante el pueblo de Huayquipa fue integrado al nuevo distrito de Huaillo creado por Ley Nº 13430, del 30 de diciembre de 1959.


DEL DESARROLLO DE CURSO:

            A este curso asistieron los directivos de las Comunidades Campesinas de Toraya, Canua, Condebamba-Tanta y Llinqui, todas ubicadas dentro del ámbito del distrito de Toraya, así como las principales autoridades del mismo.

Lo grato y novedoso fue  que los estudiantes del último año de secundaria y sus profesores del Colegio Secundario Mixto “San Jerónimo” de Toraya, asistieran y eso es muy importante porque se hace necesario que desde esa edad sepan qué es una Comunidad Campesina, cómo se organiza y gobierna, pues más adelante la conducción de esta organización campesina estará en sus manos. Sobre este punto resulta necesario señalar que dentro de la currícula escolar de los colegios secundarios de Apurímac se dice el curso sobre organización, gestión y legislación comunal.

            Dentro del dictado de curso también se trató temas como:

-  El origen de las Comunidades Campesinas en el Perú.

-  La Ley Nº 29824,  Ley de Justicia de Paz, respecto de las funciones notariales de los Jueces de Paz;

- Los diversos problemas que en materia de organización y gestión comunal tienen estas comunidades, así como su problemática respecto de la tenencia de tierras comunales; y

- La regularización de la institucionalidad comunal que deben de realizar sus autoridades (Actualización de Padrón Comunal, actualización de sus Estatutos, otorgamientos de Certificados de Uso de Tierras y levantamiento de Censo Familiar Comunal.

El evento culminó con la absolución de las preguntas de los asistentes que versaron sobre los problemas específicos que tiene cada comunidad en materia de organización y legislación comunal, trabajo comunal y el uso, disfrute y disposición de las tierras comunales.




[i] Proceso de composición y titulación de tierras en Apurímac-Perú, siglos XVI-XX. Tomo I: Abancay, Antabamba, Aymaraes, Chincheros", Hostnig, Rainer; Palomino Dongo, Ciro; Decoster, Jean-Jacques. Cusco: Instituto de investigaciones jurídicas y asesoramiento. IIJA - Asociación Kuraka - Universidad de Viena, Instituto de estudios históricos sobre América Latina, 2007. Pág. 768.
[ii] Blanco, José María, CUZCO, Revista del Instituto Americano de Arte, Año VIII, Cuzco, 1958, pág. 46.
[iii]VILLANUEVA URTEAGA, Horacio. Cuzco 1689:[documentos]: economía y sociedad en el sur andino: informe de los párrocos al obispo Mollinedo. Editorial Centro de Estudios Rurales Andinos Bartolomé de las Casas, 1982 Cusco.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

ESTUDIO SOCIO-ECONÓMICO DE LOS PASTORES ANDINOS DE PERÚ, ECUADOR, BOLIVIA Y ARGENTINA

Justo cuando estábamos informándonos sobre el mundo pastoril del altiplano, a través de la Tesis “LOS PASTORES DE ORURO, MEDIADORES CULTURALES DURANTE LA COLONIA TEMPRANA”, de la Dra. Ximena Medinacelli; después del algún tiempo he podido saludar a Gianfranco Pintus, del Grupo Voluntariado Civil – GVC, y como si adivinará mis deseos de que estudios como ese y los que aparecen dentro de esa tesis pudieran hacerse en las provincias altas y pastoriles de Apurímac, antes que la ignorancia de mandamases burócratas y la brutal irrupción de la angurrienta minería acabe con esa tradición socio-económica, como “pedrada en ojo de tuerto”, me obsequió este libro de 537 páginas:


En esta parte del Perú, me refiero a Apurímac, son muy pocos los estudios sobre los aspectos sociales, económicos, culturales, ambientales, productivos, comerciales y legales de la actividad pastorial de nuestras Comunidades Campesinas, y entonces un libro como éste, contribuye a llenar ese profundo vacío, además de ser un incentivo real para el emprendimiento de otras investigaciones sobre esta milenaria ocupación apurimeña.

            Antes de reproducir la breve reseña biográfica de sus autores y el indice que nos muestra su contenido, resulta para mí muy importante transcribir la presentación, que de este gran logro hace Gianfranco, porque es una reflexión que deberíamos hacernos todos los apurimeños acerca de la realidad de las poblaciones comuneras dedicadas a la actividad pastoril. Sobre de sus esperanzas, sus desalientos, sus incertidumbres y su implacable exclusión, y cómo a pesar de todo ello, persisten dentro de esta actividad no solo por ser la fuente de su sustento cotidiano, sino la vida misma. Aunque por ello nosotros -como personas, sociedad, Estado o nación- los hayamos sacado de la memoria colectiva regional. ¡No están! ¡No existen!, ni siquiera en los folletos de turismo vivencial. Leamos:

“Presentación

“Mis padres me dieron la vida para estar acá, no me arrepiento de estar acá, yo me siento orgulloso de estar en la punta del cerro. Porque de aquí nace el agua y estoy toda la vida con agua, cuando el agua de acá termina me iré.”

Un pastor de la comunidad de Huacullo-Perú

En Argentina, Bolivia, Ecuador y Perú los camélidos sudamericanos representan una riqueza natural que está relacionada con la economía y la historia. Los pastores responsables de la crianza de los camélidos habitan en zonas muchas veces aisladas, deprimidas y olvidadas por los gobiernos de turno; ellos han tenido y siguen manteniendo una articulación al mercado internacional de la fibra, aunque mediada por las fabricas; su principal producto, la fibra, es transformada en prendas de vestir cotizadas por su finura. Aunque en el Perú la fibra es considerada corno un producto bandera, su riqueza no es valorada en los países andinos y la mayoría de la población de estos países no conocen los camélidos y menos aún como viven las familias de los pastores, que producen, cómo desarrollan su actividad pastoril y sobre todo, desconocen completamente cómo pueden los pastores sobrevivir en lugares tan apartados de la llamada civilización.

Para responder a esta situación, nos propusimos estudiar algunas zonas donde viven los pastores y analizar a profundidad sus sistemas de vida con la finalidad de dar a conocer la situación socio-económica de las poblaciones pastoriles y en alguna medida ofrecer a las poblaciones urbanas y rurales del Perú, Ecuador, Bolivia y Argentina, información sobre "sus compatriotas de las alturas".

Los resultados de los estudios que mostramos en este libro ilustran de manera didáctica la realidad pastoril, sus potencialidades y sus limitaciones, pero en particular nos ponen en contacto con una población que resiste a las adversidades y al olvido. Sin duda hoy en día, a pesar de su "invisibilidad" en las políticas públicas nacionales, los pastores siguen desarrollando la importante actividad de crianza de los camélidos, generando así, su proprio empleo, manteniendo mecanismos de ayuda mutua y permitiendo, todavía, la conservación de las fuentes de agua tan importante para el medio ambiente. Hace algunos años un pastor que habíamos entrevistado cerca de su cabaña en la comunidad de Huacullo-Apurímac-Perú, nos decía que si bien de joven había visitado ciudades y trabajado en fábricas, su motivación para seguir viviendo a 5,000 metros de altura era estar cerca de donde nacen los ríos porque el agua es vida. Este libro pretende también ser un homenaje a quienes no obstante el olvido y las grandes limitaciones contra las cuales luchan siguen contribuyendo al cuidado del territorio que finalmente nos beneficia a todos. La gran pregunta es: ¿Cuánto tiempo todavía los pastores seguirán en las alturas? y ¿Cuándo los gobiernos de turno se recordarán de la importante labor de los pastores?

Gianfranco Pintus
Gruppo di Volontariato Civile”
ESTUDIO SOCIO-ECONÓMICO DE LOS PASTORES ANDINOS DE PERÚ,
ECUADOR, BOLIVIA Y ARGENTINA

GRUPO VOLUNTARIADO CIVIL - GVC

Autores: César Germana Cavero (Coordinador del estudio) Oscar Chaquilla, Gerald Santos, Marco Ferrari, Carlo Krusich, Federico M. Kindgard
Diseño de portada: Karina Barrios Ortega
Impreso en: Tipografía EL ALVA SRL. Cruz Verde 451 - Arequipa Teléf.: 054-221411 www.elalvagraf.com
Diseño y diagramación: Eddy Gino Medina Meza
Primera edición Setiembre 2016 Abancay - Apurímac - Perú

"Este documento ha sido elaborado con la ayuda financiera de la Comisión Europea en el marco del proyecto Pastores Andinos: Tejedores de espacio económico y de la integración alimentaria alto-andina. Su contenido es responsabilidad exclusiva de los autores, y en ningún caso se debe considerar que refleja la opinión de la Comisión Europea ni de los Estados miembros de la Unión Europea".

Acerca de sus autores:

César Germana Cavero. Es Sociólogo, graduado en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Obtuvo su Maestría en Sociología en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales de Santiago de Chile y su Doctorado en Estudios Iberoamericanos en la Université Sthendal - Grenoble III (Francia). Ha sido profesor principal del Departamento Académico de Sociología y Decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. También ha sido Decano Nacional del Colegio de Sociólogos del Perú. Ha publicado diversos libros y artículos sobre la política y el pensamiento social en el Perú. Ha sido distinguido corno Profesor Honorario de la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco y como Profesor Honorario de la Universidad Ricardo Palma de Lima. Correo electrónico: cgermanac aunmsm.edu.pe.

Oscar Chaquilla. Ing. Agrónomo con maestría en Economía Agrícola, consultor de estudios y proyectos agrícolas / desarrollo rural, financiados por el Banco Mundial, BID, USAID, PNUD, IICA, FAO, ONGs y del Estado peruano. Ha realizado el estudio socio-económico en Perú en calidad de consultor de la empresa Planeamiento & Gestión SAC.

Gerald Santos. Es Economista con Maestría en Gestión Pública, especializado en Gerencia de Proyectos y Planeamiento Estratégico. Consultor de proyectos agrícolas, forestales, agroindustria y servicios públicos. Ha realizado el estudio socio-económico en Perú en calidad de consultor de la empresa Planeamiento & Gestión SAC.

Marco Ferrari. Nace en Milán, Italia en 1980. Tras los estudios en ciencias ambientales, a partir del año 2006 comienza a trabajar en al ámbito de la cooperación internacional. Desde el año 2007 reside en Ecuador, donde, a través de la colaboración con diferentes ONGs internacionales y locales, se ha especializado en el diseño y coordinación de proyectos de desarrollo del sector rural y de conservación del medio ambiente.

Carlo Krusich. Es licenciado en ciencias políticas y tiene una maestría en Gestión de proyectos de desarrollo. Durante sus años de trabajo en proyectos de cooperación internacional en América Latina ha desarrollado una fuerte experiencia en tema de camélidos andinos. Ha sido relator invitado al III Simposium internacional de investigaciones sobre camélidos sudamericanos, realizado en Arequipa en septiembre 2010. Actualmente vive en La Paz (Bolivia).

Federico M. Kindgard. Antropólogo, argentino, trabaja en la Universidad Nacional de Jujuy. Trabajó en investigaciones de antropología económica sobre experiencias de desarrollo rural de cooperativas de trabajo, sobre movimientos sociales y sobre la situación de comunidades indígenas de su país.


INDICE GENERAL
Presentación
Introducción General


PERÚ
Resumen ejecutivo
Introducción

Parte I. La situación nacional de los pastores andinos
Cap. I Estado actual de los estudios sobre pastores andinos en Perú
Cap. II Características de la situación nacional de los pastores andinos
Cap. III Normas legales sobre la situación de los pastores

Parte II. Situación regional de los pastores andinos
Cap. IV Características generales de los pastores andinos de las regiones estudiadas
Cap. V Actividades económicas de los pastores andinos
Cap. VI Características sociales de los pastores andinos
Cap. VII Características culturales
Cap. VIII Alimentación y nutrición
Cap. IX Situación de la comunidad

Conclusiones
Bibliografía

ECUADOR

Resumen ejecutivo
Introducción

Parte I. La situación nacional de los pastores andinos
Cap. I Estado actual de los estudios sobre pastores andinos en Ecuador
Cap. II Características de la situación nacional de los pastores andinos
Cap. III Normas legales sobre la situación de los pastores

Parte II. Situación regional de los pastores andinos
Cap. IV Características generales de los pastores andinos de las regiones estudiadas
Cap. V Actividades económicas de los pastores andinos
Cap. VI Características sociales de los pastores andinos
Cap. VII Características culturales
Cap. VIII Alimentación y nutrición
Cap. IX Situación de la comunidad

Conclusiones
Bibliografía

BOLIVIA

Resumen ejecutivo
Introducción

Parte I. La situación nacional de los pastores andinos
Cap. I Estado actual de los estudios sobre pastores andinos en Bolivia
Cap. II Características de la situación nacional de los pastores andinos
Cap. III Normas legales sobre la situación de los pastores

Parte II. Situación regional de los pastores andinos

Cap. IV Características generales de los pastores andinos de las regiones estudiadas
Cap. V Actividades económicas de los pastores andinos
Cap. VI Características sociales de los pastores andinos
Cap. VII Características culturales
Cap. VIII Alimentación y nutrición
Cap. IX Situación de la comunidad

Conclusiones
Bibliografía

ARGENTINA

Resumen ejecutivo
Introducción

Parte I. La situación nacional de los pastores andinos
Cap. I Estado actual de los estudios sobre pastores andinos en Argentina
Cap. II Características de la situación nacional de los pastores andinos
Cap. III Normas legales sobre la situación de los pastores

Parte II. Situación regional de los pastores andinos
Cap. IV Características generales de los pastores andinos de las regiones estudiadas
Cap. V Actividades económicas de los pastores andinos
Cap. VI Características sociales de los pastores andinos
Cap. VII Características culturales
Cap. VIII Alimentación y nutrición
Cap. IX Situación de la comunidad

Conclusiones
Bibliografía

CONCLUSIONES GENERALES.

Llamas y pastores aymarinos  en la Feria Agropecuaria, Agroindustrial y Artesanal de "San Antonio" de Abancay (Foto: Ciro Palomino Dongo)



martes, 6 de septiembre de 2016

INCENDIOS FORESTALES EN LAS COMUNIDADES CAMPESINAS DE APURIMAC


El Bosque:
       Proporciona oxigeno
       Retiene y atrae agua
       Combate la erosión
Alberga y mantiene la diversidad biológica.
         
         Desafortunadamente sabemos muy poco, en términos de cifras y áreas afectadas por los incendios forestales. Las prácticas de la tala y la quema para desboscar la tierra a fin de establecer sistemas agrícolas y de pastoreo son la principal causa de estos incendios.

         Los sistemas de datos e información relacionados con los recursos forestales  afectados son muy pobres y solo aparecen en los expedientes judiciales penales donde se los investiga o en uno que otro informe burocrático. La región necesita urgentemente la recolección y análisis de datos para mejorar la toma decisiones sobre esta omnipresente contingencia. También necesita de investigadores y de productores agrarios, campesinos, comuneros debidamente capacitados en la materia, que contribuyan a lograr un manejo forestal sostenible.

         La falta de una Educación Ambiental, en todos los niveles, agrava mucho el problema del uso irracional de los recursos naturales. Es necesario buscar un cambio de pensamiento que se manifieste en una conciencia creciente sobre la necesidad de conducir el desarrollo regional hacia la sostenibilidad económica, social y ambiental.


¿QUÉ SON LOS INCENDIOS FORESTALES?

Son fenómenos que se presentan cuando uno o varios materiales combustibles en bosques, selvas y otro tipo de zonas con vegetación son consumidos en forma incontrolada por el fuego, el mismo que puede salirse de control y expandirse muy fácilmente sobre extensas áreas. Por ejemplo, una pequeña fogata desatendida puede salirse de control fácilmente y causar un extenso y descontrolado incendio.

Dependiendo del tipo de vegetación o material que se esté quemando, se puede considerar como: "incendios forestales", “incendios silvestres”, "incendios de arbustos", "incendios de pastos naturales" o "incendios de turba". La mayoría de los riesgos de incendio forestales ocurren cuando el clima es seco y caliente.

Los especialistas suelen distinguir tres tipos de incendios forestales:

a)    Los fuegos de suelo, que queman la capa de humus del suelo del bosque pero no arden de forma apreciable sobre la superficie;

b)    Los fuegos de superficie, que queman el sotobosque[i] y los residuos superficiales; y

c)     Los fuegos de corona, que avanzan por las copas de los árboles o arbustos.

Resulta habitual que se produzcan dos o tres de estos tipos de incendio al mismo tiempo.

Desgraciadamente no tenemos un Programa Regional de Lucha contra el Fuego, que incluya la prevención de incendios, la lucha contra incendios y el uso del fuego en la gestión de los suelos.


¿QUÉ CAUSA LOS INCENDIOS FORESTALES?

         A nivel mundial, la causa natural más común de los incendios forestales es la caída de los rayos, pero en Apurímac en los últimos 50 años no se ha tenido noticia que los rayos hayan causado incendios de bosques o pastos naturales, sino muerte masiva de animales o la muerte aislada de seres humanos.

Rayo mata un rebaño de ovejas en la CC.CC. de Linqui - Toraya - Aymaraes
Sin embargo, la mayoría de los incendios silvestres es causada directa o indirectamente por las personas, de varios modos, veamos:

a)     Por el fuego que se escapa cuando los agricultores queman el suelo para hacer que la tierra sea más fértil. Estos incendios son denominado  quemas descontroladas o accidentales por el uso de los suelos;
b)    Cuando los niños juegan con fósforos;
c)     Los incendios producidos por los adultos por uso de uso descuidado de cigarrillos, o cuando se cocina en el bosque, o cuando los pastores encienden fogatas.
d)    No dejarán de existir los incendios producidos en forma premeditada e intencional. (incendios dolosos).


¿QUÉ PODEMOS HACER PARA EVITAR LOS INCENDIOS FORESTALES?

         Debido a que las personas provocan la mayoría de los incendios forestales, muchos de estos pueden prevenirse. A continuación presentamos algunas ideas de cómo podemos prevenir incendios:

·       Infórmate por la Web sobre las acciones de prevención y control de incendios forestales y comparte esta información con tus familiares y amigos.
·       No tires colillas y cigarros encendidos.
·       Nunca juegues con fósforos. ¡Un solo palito de fósforos puede incendiar el bosque completo!
·       Si el clima es seco y está ventoso, no hagas una fogata.
·       Si las condiciones son propicias y decides hacer una fogata, escoge un lugar abierto, lejos de los árboles, las hojas y las ramas secas. Limpia la tierra de basura o desperdicios tres metros a la redonda del lugar donde planeas hacer la fogata.
·       Nunca dejes solo el fuego. Antes de dejar el área apaga el fuego que has producido con agua y tierra.
·       Mantén limpio el entorno forestal. No dejes o tires botellas o cristales en el bosque. Estos podrían hacer las veces de una lupa o lente convergente y provocar incendios forestales.


PREVENCIÓN DE INCENDIOS

         Como ya tenemos dicho son pocos los incendios forestales originados por los rayos, la mayor parte de ellos se deben a descuidos humanos o son provocados, pero son las condiciones climáticas que hacen posible que un área determinada pueda ser atacada por el fuego.

Factores como la temperatura, la humedad y la sequía determinan la velocidad y el grado al que se seca el material inflamable e inciden en la combustibilidad de los residuos vegetales. El viento, además de acelerar su desecación, aviva la combustión y aumenta la gravedad de los incendios.
        
Estableciendo la correlación entre los diversos elementos climatológicos y la inflamabilidad de los residuos de ramas, hojas y pastos secos, es posible predecir el riesgo de incendio en cualquier localidad.


DETECCIÓN Y LUCHA CONTRA EL FUEGO

         Uno de los aspectos más importantes en el control de los incendios forestales es el sistema que permita localizarlos antes de extenderse, por eso es importante formar patrullas forestales con base en tierra y en sitios de vigilancia para determinar su localización en el mapa y vigilar su desarrollo.

         Los fuegos de suelo, una vez declarados, son difíciles de extinguir. Cuando la capa de humus no es muy profunda, es posible apagarlos con agua o arena. En la mayor parte de los casos, no obstante, se controlan excavando zanjas a su alrededor y dejando que se extingan por sí mismos.

Los fuegos de superficie se controlan limpiando el área adyacente de vegetación baja y restos, o haciendo cortafuegos de emergencia para confinar el área. Los fuegos de corona son difíciles de extinguir. Se puede dejar que lo hagan por sí mismos, pueden ser detenidos con agua, o limitarse por medio de contrafuegos. Las áreas de contrafuego se crean quemando con cuidado una franja de bosque a sotavento del incendio para que cuando el fuego llegue al área quemada no pueda ir más allá.

Esto es lo que no dicen los especialistas de otras latitudes, pero dentro de Apurímac, deberemos crear nuestros propios sistemas de prevención, control y extinción de nuestros propios incendios forestales.


INCENDIOS FORESTALES EN LA REGIÓN APURÍMAC

         Los incendios forestales que se producen en la Región Apurímac, son en su mayoría provocados y se producen por encima de los 3,000 m.s.n.m., es decir la zona geográfica denominada puna, donde se crecen profusamente nuestros sitúan los pastos naturales, repartidos hasta en seis tipos de pastizales como los pajonales, césped de puna, turberas, tollares, canllares y vegetación rupícola.

Debido a las condiciones climáticas de los tiempos en que producen estos siniestros, de junio a diciembre, estos pueden afectar los bosques de especies forestales de las zonas más bajas, perjudicando la escasa floresta de los valles interandinos, precisamente donde se encuentran muchas de las variedades de especies forestales nativas, las que se encuentra en franco proceso de extinción.

Las 472 Comunidades Campesinas oficialmente reconocidas en Apurímac, han sido tituladas dentro del 81.10% del territorio del departamento, el restante 10% por ciento son tierras agrarias de propiedad privada que se encuentran situadas básicamente alrededor de las principales ciudades y centros poblados distritales de la Región; un 5% son tierras eriazas, generalmente  roquedales y pedregales que forman las paredes de los profundos cañones de sus principales ríos y riachuelos, sin embargo algunas de estas áreas tienen aptitud forestal; el resto corresponde a las áreas urbanas o de expansión urbana, ribera y fajas marginales de los rios y a los espejos de lagunas y lagunillas. De modo que la mayor parte de estos incendios perjudican primordialmente las áreas de pastos naturales existentes en sus territorios comunales, y las áreas de reforestación que con gran esfuerzo y no poca inversión pública se han instalado.
                  
         Consideramos que las costumbres o las razones por la que los propios agraviados provocan los incendios forestales, son materia de estudios antropológicos, sociológicos, psicológicos y hasta jurídicos, que por el momento los dejaremos a consideración de los expertos.
                  
         Pero existe un hecho concreto que se encuentra enmarcado en la propia labor agraria que realizan los campesinos de nuestra zona, y es aquella que se conoce como "rompe y quema", entendiendo por estas la incineración de los rastrojos de las cosechas o las malas yerbas, arbustos y hasta árboles, bajo el supuesto que sus cenizas son un gran fertilizante de tierras, pero desgraciadamente la falta de una técnica apropiada para la realización de tal actividad, hace que en muchos de los casos, estas quemas que habitualmente se producen bajo condiciones de precaria seguridad, rebasando la capacidad de control de sus autores y por ello se convierte en el origen de muchos de nuestros incendios forestales y que algunas veces incluso afectan el patrimonio cultural (construcciones precolombinas).
                  
         Otra de las causas de la producción de incendios forestales, es el uso irresponsable de fósforos o cerillas, en manos de los niños campesinos, quienes haciendo uso lúdico de estos insumos, provocan graves incendios forestales. Esta conducta se mantiene debido a que no existe dentro del currículo educativo regional, la posibilidad de tratar estos temas en términos de prevención.

             De parte sabemos que existen incendios forestales provocados por la actividad minera, legal o ilegal, pero todavía no hemos recibido una denuncia formal, pus la misma se concreta a la tala ilegal que los mineros hacer de los pequeños relictos de bosques nativos que se encuentran a su alcance para proveerse de leña para cocinar o calefacción.
                  
         De otro lado, nos queda señalar que nos corresponde abordar este tema en un amplio debate donde participen todos los involucrados en subsanar este grave riesgo social, económico y cultural: Gobierno Regional, Ministerio de Interior, Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR), Ministerio de Cultura,  Sector Regional Agrario, Sector Regional de Educación, Sector Regional de Salud, autoridades políticas, autoridades locales, Comunidades Campesinas, Poder Judicial, Ministerio Público y ONGs agrarias y ambientalistas, etc.

         Finalmente, y a ciencia cierta, sabemos que los incendios forestales en Apurímac, provocan los siguientes daños:

a)    La quema de pastos naturales está extinguiendo los pastos ricos en sustancias nutritivas para la población pecuaria, pues luego de un proceso de ignición solo se reproducen las especies más fuertes y que son las que menos alimentan a los animales.

b)    La quema de pastos naturales, fuera de control produce incendios forestales en relictos de especies nativas y en no pocos casos las áreas reforestadas.

c)     La quema de pastos naturales y los incendios forestales, destruye la capa protectora y formadora de las tierras orgánicas, las que luego son sometidas a la implacable erosión por efecto de las lluvias subsecuentes, produciéndose los tristemente famosos huaycos.

d)    La quema de los pastos naturales e incendios forestales, produce la muerte e extinción de la microfauna de la tierra orgánica y la destrucción de la fauna silvestre vertebrada e invertebrada.

e)     Los incendios forestales producen la contaminación del medio ambiente (humo, hollín, etc.), que según recientes estudios de la NASA reducen la producción de lluvias.


ASPECTOS LEGALES SOBRE LA INCENDIOS FORESTALES

         En la legislación forestal y de fauna silvestre peruana apenas se habla de los incendios forestales, señalando que estos serán tomados en cuenta dentro del Plan Nacional Forestal y de Fauna Silvestre que tomará en cuenta las diferentes realidades sociales y ambientales, pero ¿cuándo será esto? De modo que regiones como el Cusco, “tomando el toro por las astas”, y haciendo uso de su facultad legislativa mediante Ordenanza Regional Nº 024-2007-CR/CRC.CUSCO, ha declarado de necesidad pública y prioridad regional la prevención y control de los incendios forestales en la Región Cusco conformando un Grupo Técnico Especializado en esta clase de siniestros.  Haz clic aquí para ver Ordenanza Regional.



         Mediante la Ley Nº 25268, entre otros mandatos que no se cumplen, se ha declarado de necesidad pública e interés nacional la protección, preservación y reforestación de los pastos naturales y árboles, existentes en el territorio de la República y se ha prohibido la explotación irracional e indiscriminada, así como la ignición, de las diferentes especies de pastos naturales existentes en el mismo territorio. El probema de esta Ley es que ha sido promulgada todavia en año 1990, y de estos hace más de 26 años le ha encarga al Ministerio de Agricultura a diseñar las políticas de protección, preservación y reforestación de las diferentes especies nativas de pastos naturales existentes en el territorio de la República, hecho que jamás se ha producido, cayendo esta ley en “letra muerta”.
 Haz clic aquí para ver esta Ley. 
 




[i] Vegetación formada por matas y arbustos que crece bajo los árboles de un bosque o monte.